Junio se caracteriza por ser el mes del orgullo gay en a nivel internacional, por ello muchas empresas visten su marca con la colorida bandera multicolor y crean una línea de productos con esta temática, pero este año las principales ciudades del país llevaron el color hasta sus calles, el Gobierno de la Ciudad de México en conjunto con COPRED (Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México), en coordinación con YAAJ Transformando tu vida A.C. y la Embajada del Reino de los Países Bajos en México fue una de las primeras en juntar a un grupo de influencers y personas destacadas en el mundo LGBTTTI para darle color a la ciudad.

Es importante recordar que este movimiento esta basado en darle visibilidad a la diversidad y a todas las personas que pertenecen al colectivo que la lucha por tener los mismos derechos y la libertad de poder ser libres tal y cual como son.

Para la colorida acción la directora de COPRED, Geraldina González de la Vega comentó: “Debemos eliminar los discursos de odio que excluyen, discriminan y no reconocen los derechos de todas y todos. La diversidad construye una sociedad y comunidad rica y plural”.

Pero, ¿cómo influye una medida como esta en las personas? El color es una medida de expresión que llevándola al arte detona una serie de sensaciones diversas, si bien esta medida se basó en discurso por la diversidad, es más que claro que se convierte también en un punto icónico en el que la gente voltee a ver y lo transforme en un espacio para tomar una fotografía, y así viralizar el espacio, convirtiéndolo en un punto para compartir en redes sociales y darlo a conocer en el mundo digital.

Así mismo, cada uno se siente identificado con un color en especial ya sea por que sea su favorito o porque le guste la sensación de lo que el color te transmite, ¿Cuántas veces no hemos escuchado la frase “hoy te vez muy gris” o “el que de amarillo se viste en su belleza confía”? Pues en efecto el color nos puede brindar muchísimas sensaciones tanto para bien como para mal y el haber tomado una medida como la de pintar una calle de colores crea que las personas que caminen sobre ella les pueda cambiar su día por la sensación al momento de pasar por ella, siendo parte del colectivo lgbttti o no.

Es interesante como la ciudad de México se arriesga a tomar iniciativas como ésta para darle vida a un movimiento como este.

Sería interesante ver este mismo experimento en otras ciudades para ver que sensaciones brinda el color a las personas en la urbanidad.  

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